Las APIs son el contrato entre capas. Web, mobile, terceros y sistemas internos consumen la misma fuente de verdad, con reglas claras, versiones estables y observabilidad desde el primer request.
Cada API que construimos sigue el mismo principio: contrato primero, implementación después.
Contratos HTTP versionados y documentados con OpenAPI. El estándar para exponer datos y lógica a web, mobile y terceros.
Adapters que conectan sistemas que no fueron diseñados para hablar entre sí. ERP, CRM, pagos, logística.
Notificaciones en tiempo real hacia sistemas externos. Eventos firmados, reintentos automáticos y trazabilidad.
OAuth 2.0, JWT, API keys y roles granulares. Cada endpoint declara qué nivel de acceso requiere.
Control de tráfico por cliente, endpoint y ventana de tiempo. Protegemos la API y a sus consumidores.
Cada request queda trazado: latencia, status, payload y errores. Se detecta antes de que lo reporte el cliente.
Cada llamada a una API atraviesa cinco capas antes de devolver una respuesta. Cada capa tiene una responsabilidad clara.
Decisiones técnicas que separan una API improvisada de una que puede sostener años de producción.
Cada cambio de API se publica como versión nueva. Los clientes existentes no se rompen.
OpenAPI generado desde el código. La documentación no se desactualiza porque no es manual.
Operaciones que pueden repetirse sin efectos secundarios. Crítico para pagos y webhooks.
Cursor-based pagination, filtros y ordenamiento expuestos como ciudadanos de primera clase.
Códigos consistentes, mensajes legibles y detalles accionables. No más "500 Unknown error".
Cada endpoint tiene pruebas de contrato. Se corre contra cada build antes de desplegar.
La misma API sirve al panel web, a la app móvil, a integraciones de terceros y a jobs internos. Se diseña una vez, se reutiliza siempre.
Cinco fases desde el modelo de datos hasta la operación continua.
Definimos entidades, relaciones y casos de uso antes de escribir código.
Diseñamos la API primero. OpenAPI como fuente de verdad.
Código que cumple el contrato, con pruebas por endpoint.
Auth, rate limiting, cifrado y auditoría desde la arquitectura.
Monitoreo, alertas y evolución de versiones sin romper clientes.
Todas las capas de GoodMax pasan por aquí: la web la consume, la app móvil la usa, los sistemas se integran a través de ella.
APIs es una de las capas. Del otro lado están web, mobile, datos, IA e infraestructura conectándose con el mismo lenguaje.