WhatsApp CRM + IA no es un chatbot. Es un sistema que clasifica intenciones, recupera conocimiento del negocio, llama a modelos con routing, valida el output y escala a humanos con contexto. Esto es lo que hay detrás.
Desde que el usuario envía un mensaje hasta que recibe la respuesta. Cada etapa es un sistema distinto con su propia responsabilidad, latencia y tolerancia a fallos.
Seis capacidades que combinan modelos, datos y reglas para que la conversación se sienta natural, pero la operación sea determinista.
El modelo no responde con conocimiento genérico. Se alimenta de tu base de conocimiento: precios, políticas, productos, respuestas frecuentes.
La IA responde al instante cualquier hora. Los casos complejos escalan a un agente humano con todo el contexto previo.
Cada mensaje se clasifica: consulta, cotización, soporte, reclamo. Según el caso, responde la IA o un humano específico.
Todos los chats de WhatsApp en una sola interfaz, con etiquetas, asignaciones y trazabilidad por agente.
El sistema recuerda qué se habló antes, qué se cotizó, qué se prometió. Cada conversación empieza donde terminó la anterior.
Cada respuesta queda registrada: input, contexto recuperado, output, costo, latencia. Se puede auditar cualquier decisión de la IA.
Cada flujo combina IA con reglas deterministas. La IA propone, el sistema decide.
El usuario pregunta un precio. La IA clasifica la intención, busca en el catálogo, arma una cotización tentativa y escala a un agente si el monto lo requiere.
El usuario reporta un problema. La IA identifica el producto, busca en la base de conocimiento, propone una solución o escala con el historial completo.
Un cliente que no cerró vuelve a recibir un mensaje contextual días después. La IA retoma la conversación sin empezar de cero.
Cuando la IA detecta baja confianza, ambigüedad o enojo, transfiere a un agente humano con un resumen de todo lo hablado.
Desde que llega el mensaje hasta que se responde
Controlado por routing y caching
Cada decisión de IA queda registrada
Cuatro sistemas que protegen al negocio, al usuario y a la operación. La IA decide, los guardrails limitan.
Antes de responder, el output pasa por validaciones: sin PII filtrada, sin promesas comerciales no autorizadas, sin información de otros clientes.
Si el modelo falla, la latencia excede el umbral o la confianza baja, el chat se transfiere a un agente humano con contexto.
Presupuesto por cliente, por día y por conversación. El sistema se detiene antes de gastar de más.
Logs, trazas y métricas de cada mensaje. Se reconstruye cualquier conversación como un registro de decisiones.
Entendemos el negocio, su base de conocimiento y sus flujos de atención.
Conexión de WhatsApp, configuración de números, agentes y etiquetas.
Alimentamos la IA con información del negocio, políticas y ejemplos reales.
Activo en producción. IA respondiendo, humanos supervisando, métricas vivas.
Cada semana se revisan logs, se ajustan flujos y se mejora la precisión.
WhatsApp CRM no es una app aislada. Se apoya en APIs, modelos, datos e infraestructura para operar en producción.
WhatsApp CRM+IA es uno de los sistemas que operamos. Si tienes flujos de conversación que quieres automatizar con este nivel de ingeniería, ya sabes por dónde empezar.